miércoles, 30 de agosto de 2017

Summoned Slaughterer. Capítulo 42


Autor: Ido Masayoshi
Traductor ingles: Infinite Novels Translations
Traductor español: Errdex - HunterStars Translation

Mentiroso


Al ver que Hifumi era llevado a la mansión, el solitario esclavo oficial civil Kaimu alzó las cejas por un instante.

“¡Kaimu-san! ¡Hifumi-sama está herido!" (Origa)

En contraste con la agitada Origa, Kaimu, manteniendo su habitual prudencia sin ningún cambio, sacudió la cabeza.

"Por favor cálmese, Origa-sama... no es muy deseable que mucha gente sepa de esta situación. Por favor entre en la oficina junto con Lord-sama. Estaré a cargo de traer las herramientas médicas." (Kaimu)

Apenas dijo eso, Kaimu enderezó su espalda y desapareció en el interior de una habitación.

"Ah, Hifumi-sama... por mí..." (Origa)

"Origa, ¡Contrólate!" (Kasha)

Kasha animo a Origa, que había estado completamente demacrada durante estos pocos minutos. Los dos soldados lograron de alguna manera colocar a Hifumi en el sofá de la oficina.
Kasha les dijo a los soldados, que llevaban a Hifumi, que le confiaran este lugar y volvieran a las líneas del frente.
Como Hifumi había sido puesto suavemente boca abajo para no tocar la flecha incrustada en su hombro, Origa estaba sentada en el suelo agarrándose a él.

"Lo siento mucho, todo fue porque quise ir contigo..." (Origa)

Cuando Origa, sollozando tristemente, golpeó el fondo de la pena y la ansiedad, experimentó un brote de felicidad debido a que Hifumi trato de protegerla. Sintiéndose disgustada por eso, volvió a llorar.

"Origa..." (Kasha)

Mientras esperaban a Kaimu, Kasha mostró su preocupación por Origa, mientras vigilaba la condición de Hifumi.
Caminando inquietamente, tocó la herramienta mágica que estaba dentro de la bolsa en su cintura.

"... Origa, esto es..." (Hifumi)

Atormentado por el dolor, Hifumi abrió los ojos. Desde su almacenamiento oscuro, sacó una de esas botellas de poción mágica que habían salvado a Alyssa cuando estaba al borde de la muerte.

Como era de esperar, todavía tenía de esas, ¿eh? Pensó Kasha. Aunque mostro inconscientemente una cara amarga, ni Hifumi ni Origa estaban en un buen estado para notarla.
Una vez que la existencia de la medicina llego a su mente, Origa se puso muy contenta. Mostrando una sonrisa que hacía parecer que había olvidado el dolor causado por su pie.

"¡En seguida, abriré la botella inmediatamente!" (Origa)

Sintiéndose irritada por el pequeño corcho de madera, mientras se decía a si misma que debía tranquilizarse, Origa por fin abrió la botella. Después de derramar tímidamente un poco en la herida del hombro de Hifumi, Origa apretó la flecha con fuerza.

"Sacaré la flecha." (Origa)

Para no agrandar innecesariamente la herida, Origa la sacó cuidadosamente. Aparentemente había penetrado profundamente. Cuando saco la flecha con un sonido de * zuru zuru *, esta estaba empapada y goteaba sangre de la punta a unos 15 cm hacia abajo a lo largo del eje.
Tirando la flecha, Origa roció apresuradamente la poción mágica sobre la herida.
"¿Por qué...? ¿Por qué motivo?" (Origa)

A pesar de haber utilizado la mayor parte del contenido de la botella, no había ningún signo visible de que la herida en el hombro de Hifumi se estuviese curando.

"¡Kasha! ¡Aunque estoy usando la poción mágica, la herida no se cura!" (Origa)

"De ninguna manera..." (Kasha)

A estas alturas, la conciencia de Hifumi se había desvanecido a medida que el sangrado aumentaba en la parte de la que se extrajo la flecha.
Origa, que no podía tocar la herida descuidadamente, se hundió en el suelo con la desesperación escrita en su rostro.
La botella, que estaba en su mano, cayó al suelo.
Sin siquiera llamar, el esclavo oficial civil Doelgar entró en la habitación y se acercó a Hifumi con pasos pesados llevando unas vendas.
Sentándose en cuclillas al lado de Hifumi, miró la flecha.

“¿Había llegado tan profundo...? Esto puede ser peligroso..." (Doelgar)

Aunque probablemente murmuró esto sin la intención de que alguien lo oyera, esto terminó entrando en los oídos de Origa.

"¿¡Peligroso, dices!? La poción mágica no funciona, tenemos que aplicar otras medicinas..." (Origa)

"P-Por favor, tranquilícese. Es raro que la poción curativa mágica no funcione, pero he oído hablar de tales ocurrencias. Al parecer es causada por alguna constitución especial. Incluso hubo casos en que su efectividad se debilitaba o tenía el efecto contrario." (Doelgar)

Como Origa emitía una actitud amenazante como si le estuviera reprochando, Doelgar explicó lo que recordaba.

"Constitución especial..." (Kasha)

Ahora que lo menciona, Hifumi fue convocado, es "una persona que viene de otro mundo", recordó Kasha.

Hasta ahora no había habido ningún momento en que ella viera a Hifumi herido. Y mucho menos utilizando una poción mágica, ni siquiera lo ha visto usando un ungüento regular.

(Si ese es el caso...) (Kasha)

Después de decirle a Doelgar que por lo menos detuviera el sangrado, Kasha sostuvo a Origa que se había convertido en una muñeca sin vida y la llevó a su oficina, ya que si se quedaban solo obstaculizarían el tratamiento.



Cuando Kasha se fue, Hifumi murmuró después de calmar su respiración.

"Doelgar, eres inesperadamente hábil en actuar." (Hifumi)

"No tan bueno como Lord-sama. Cuando escuche que volvió con una flecha clavada, estaba seriamente preocupado." (Doelgar)

Levantándose repentinamente, Hifumi sacó una herramienta mágica de calefacción de adentro del su bolsillo de su pecho y la tiro al piso.
El sudor no se debía al sudor frío sino simplemente por el calor. Debido a que la herramienta mágica producía más calor de lo que había imaginado, al parecer no solo terminó con sudor, sino que incluso lo quemo.
Habiéndose limpiado el sudor, Hifumi sacó una botella de poción mágica de su almacenamiento y la derramó sobre su hombro.
La herida se cerró rápidamente.

"Muy práctico." (Hifumi)

Moviendo su hombro, Hifumi confirmo que no había ninguna sensación de malestar.
“¡Buen dolor, este no es el trabajo de un funcionario civil! En cualquier caso, ¿Qué era esa poción mágica que Origa-san abrió?" (Doelgar)

"Era solamente agua que puse en una botella vacía que había utilizado antes." (Hifumi)

Doelgar se encogió de hombros, hacia la lamentable Origa que había sido completamente engañada.
Había representado el drama como había sido escrito en el guion que recibió anteriormente de Kaimu.
Incluso el murmullo que enojo a Origa era naturalmente algo que le habían dicho que hiciera a propósito.

"Sin embargo, ¿Para qué fue necesario hacer algo tan problemático?" (Doelgar)

"Es un experimento para ver si la gente realmente se apresura sin pensar sólo porque las cosas están avanzando suavemente como ocurre frecuentemente con un estímulo del momento." (Hifumi)

"Fuun ... No entiendo muy bien lo que piensan las personas en una posición superior." (Doelgar)

Sin ningún interés en particular, Doelgar dio una respuesta adecuada mientras recogía la botella y la flecha que habían caído al suelo.



Tan pronto como entraron en la oficina de Origa, Kasha rompió la herramienta mágica que tenía en la bolsa.

La herramienta mágica en posesión de Pajou también se debería haber roto. En poco tiempo el Tercer cuerpo de caballeros atacaría esta mansión.

"Kasha. Quiero estar al lado de Hifumi-sama después de todo..." (Origa)

"No, seriamos una molestia durante el tratamiento médico. Dejando eso de lado, ¿ya está bien tú pie?" (Kasha)

Aunque en verdad se preocupaba por ella, Kasha quería detener a Origa hasta que las cosas de alguna manera terminaran. Así que la agarró firmemente del hombro y la obligó a sentarse en una silla.
Después de estar separadas por cinco días, cuando sintió el cuerpo debajo del manto, Kasha notó que Origa se había vuelto un poco fornida. Aunque el tiempo que habían estado separadas no había sido tan largo, ella recordó su soledad.

"Ya que los refuerzos llegarán pronto, volvamos a la capital una vez que esa persona venga." (Kasha)

"... ¿Esa persona?" (Origa)

La mirada de Origa, al percibir algo, cambió de la de una niña que temblaba de angustia, a una afilada que dirigirías a un enemigo.

“¿Conoces a alguien de los refuerzos? ¿Por qué Kasha sabe algo de ellos que yo no conozco?" (Origa)

Kasha no fue capaz de decir nada ante esa mirada penetrante.
Finalmente, después de vacilar un momento, decidió contarle todo a Origa y llevarla consigo, aunque tuviera que hacerlo por la fuerza. De ese modo Kasha miró a Origa directamente a los ojos.

“Escúchame, Origa. Pronto el Tercer cuerpo de caballeros entrará en esta mansión. Y luego, ellos..." (Kasha)

"... Están apuntando a Hifumi-sama." (Origa)

Una vez más Kasha se quedó en silencio.

“Había sospechado de ti desde el principio. Aunque debiste haberte quedado lejos después de asustarte de Hifumi-sama, volviste pronto. Además, tu mirada seguía a Hifumi-sama de vez en cuando. Ese es un hábito de Kasha cuando espera y observa a un monstruo en busca de una oportunidad. Puesto que no actuabas normalmente, pensé que buscabas algo... pero cuando entramos en esta habitación, hiciste algo. Era algo que me dio la sensación de que se había invocado magia." (Origa)

"Se me pidió que informara a Pajou si Hifumi estaba en peligro. Bueno, no es como si me hubiera olvidado del favor que recibí cuándo él me recogió, ¡pero eso sólo sucedió porque me compró pagando el dinero! ¡Origa, te has vuelto un poco rara después de conocer a Hifumi! Piensa bien en ello, Hifumi a menudo hace cosas buenas, pero en realidad, ¿¡No es un criminal que asesinó a la realeza?!" (Kasha)

Perdiendo la razón, la voz de Kasha se hizo cada vez más fuerte.
Mientras observaba la apariencia de Kasha, que estaba en agitacion, Origa se levantó a pesar de su aturdimiento y sacó un shuriken de su pecho.

"De-detente... Vamos a cazar monstruos felizmente las dos juntas una vez más. No hay lugar para nosotras en un mundo donde matar gente es lo normal..." (Kasha)

“Desenfunda tu espada, Kasha. Ahora te has convertido claramente en nuestra enemiga." (Origa)



Fue el esclavo oficial civil Kaimu quien fue a recibir al grupo de Pajou que asaltaba la mansión.

Dirigiéndose hacia el grupo de más de 20 caballeros que entraron repentinamente, aunque estaban a punto de causar una agitación, Kaimu, actuando con su habitual naturaleza fría, los detuvo gritando "¡No aumenten mi trabajo!" Con una voz resonante y amenazadora.

"La están esperando." (Kaimu)

Kaimu dijo esto a Pajou, que dirigía al Cuerpo de caballeros, sin bajar la cabeza.

"Esperando dices..." (Pajou)

"Por supuesto, esto significa que el Señor del territorio y de esta ciudad, Hifumi-sama, le da la bienvenida. He oído de Hifumi-sama que usted se ha tomado la molestia de venir de la lejana capital real dirigiendo un ejército. Ahora, por favor diríjase hacia la oficina en el segundo piso. Disculpe mi descortesía, pero se trata de asuntos militares. Debido a que se ordenó a los funcionarios civiles y al personal no acercarse, por favor, vayan a la planta superior." (Kaimu)
A pesar de hablar cortésmente, no había ni una sola muestra de respeto en su manera de hablar. Sin decir nada, el grupo de Pajou se alejó de Kaimu.
Ni Kaimu ni nadie más hizo un solo comentario sobre el asunto de que todo el Cuerpo de caballeros hubiera sacado sus espadas.

"¿Estuvo bien?" (Burokura)

Incluso cuando Burokura, quien es un esclavo oficial civil que se dedica a la gestión de la contabilidad junto a él, le preguntó esto con inquietud, Kaimu sólo dirigió su mirada hacia él cerrando sus ojos.

"No hay nada bueno o malo en ello. Este lugar es el castillo del Lord. Eso ya es razón suficiente." (Kaimu)

Pensó en decirle a Burokura que volviera a su trabajo si lo entendía, pero al ver su trastornado estado no podía encontrar las palabras correctas para eso.
Mirando hacia el Cuerpo de caballeros subiendo las escaleras en dirección al segundo piso, se preguntó tristemente si de nuevo tenía que llamar a algunos soldados para limpiar.



En el momento en que Pajou entró en la oficina, Hifumi estaba caído frente al sofá.
Con su sangre extendiéndose por el suelo, ni siquiera mostró una señal de movimiento.

"Esto es..." (Pajou)

Queriendo saber si ya había muerto, Pajou se acercó lentamente. En ese momento Hifumi saltó como si fuera un mono y pisando a un caballero salto sobre el grupo aterrizando frente a la puerta, bloqueando la salida.

"Hey, llegas tarde." (Hifumi)

"¿Por qué...?" (Pajou)

"Hmm ~ Los actores son malos y la escena es algo ordinaria. Dejando eso de lado, dense prisa y preparen sus espadas." (Hifumi)

En ese momento Hifumi, permaneciendo desarmado, movió su pie derecho hacia el frente tomando una postura con las piernas en forma de L y con ambas manos hacia adelante balanceándolas delante de él.

"¿Planeas luchar contra tantos con las manos vacías? En lugar de eso, ¿no sería más cómodo dejarte arrestar obedientemente?" (Pajou)

Pretendiendo estar tranquila Pajou pronunció esas palabras, pero en cuanto terminó, Hifumi agarró en un instante el cuello de un caballero, lo atrajo hacia su pecho y le rompió el cuello.

“No es que hayas venido aquí para persuadirme, ¿no estás de acuerdo? Si has venido a jugar, entonces vete rápido." (Hifumi)

Lanzando el cadáver del caballero, Hifumi dijo eso con mal humor.

"Aunque no sé quién ideo esta farsa, después de asumir este problemático puesto de señor feudal y de soportar una dificultad tras otra, este es el tratamiento que recibo al final. Incluso me siento más contento que enfadado." (Hifumi)
"¡¡Tú!!"

La espada del caballero, que la balanceo junto a su grito, fue evitada por Hifumi golpeando la parte inferior de su muñeca y derribándolo mientras lo sostenía por el cuello.
Sin tiempo para levantarse, su garganta fue aplastada por el puño de Hifumi.
El otro caballero que venía apuñalando con su espada, termino con la parte de atrás de su mano agarrada y su muñeca rota al retorcerla. Además, la rodilla de Hifumi le rompió el codo.
Su cabeza fue cortada por su propia espada que le fue robada.

"El sabor de matarlos es malo. Ellos deberían haber perfeccionado sus habilidades adecuadamente." (Hifumi)

Antes de tirar la espada empapada en sangre, Hifumi cortó el brazo de un caballero que realizaba un corte horizontal y, usando su fuerza centrífuga, lo empujó contra la pared.
El caballero, con el rostro lanzado contra la pared, cayó al suelo mientras dejaba una mancha de sangre en ella.
Ahora Hifumi estaba siendo asaltado por tres caballeros al mismo tiempo, pero evitando fácilmente la trayectoria de las espadas mientras caminaba hacia adelante, él golpeó la parte posterior de la rodilla de uno de los caballeros y le torció el cuello cuando este se arrodillo.
Arrojando el cadáver a otro de los caballeros, agarró el brazo del caballero que estaba corriendo hacia él y golpeándolo contra el suelo mientras lo sostenía con sus manos, aplastó el rostro, que miraba hacia arriba, con su pie.
Incluso la persona, que estaba luchando para liberarse del cadáver, fue asesinado de una manera similar, con la garganta aplastada al pisar en ella.
Mientras miraba a sus colegas muriendo uno por uno, aunque se sentía impaciente, Pajou sacó una diminuta piedra de hierro de su bolsa de la cintura.

Era la piedra que Hifumi lanzo para matar al guardia la noche que se conocieron por primera vez[1]
Mientras Hifumi estaba ocupado rompiendo el cuello del último de los caballeros, Pajou arrojó la piedra con toda su fuerza.

"Oh." (Hifumi)

Cuando el opositor que lo sostenía por el cuello lo empujo, la piedra se incrustó en su cara.
Aunque el caballero gritó debido al repentino dolor, su corazón pronto dejó de latir ya que Hifumi inmediatamente piso su espalda con fuerza.

“Tienes un brazo considerablemente bueno. Pero, el movimiento para lanzar tiene que hacerse aún más casual. De lo contrario, es demasiado fácil de notar." (Hifumi)

“Gracias por él consejo, a pesar de que viene de un asesino. De todos modos, no esperaba que pudieras lidiar con el Cuerpo de caballeros tan fácilmente..." (Pajou)

Hifumi sacó su katana y la apunto hacia Pajou, que había preparado de nuevo su espada.

"He recibido varios favores de ti. Por lo tanto, te mataré rápidamente." (Hifumi)

"Me pregunto si será así de simple." (Pajou)

"Si no termina rápidamente, sería algo agradable." (Hifumi)

La brillante sonrisa de Hifumi y sus ojos llenos de locura hicieron que Pajou apretara sus dientes.
Mientras Hifumi se abría paso lanzándole un ligero golpe, Pajou apartó la katana hacia un costado y realizo un corte con un movimiento fluido.
Después de esquivar el ataque de la espada retrocediendo medio paso, Hifumi una vez más dio un paso adelante mientras apuntaba a la coronilla (Parte superior y posterior de la cabeza.).
Pajou saltó hacia atrás con prisa. El movimiento descendente de la katana de Hifumi se transformó en un empuje y la punta de la katana se le acercó rápidamente.

"Kuu." (Pajou)

Cuando Pajou alzó su rostro después de evitar el empuje dando un giro, no había nadie delante de sus ojos.

"¿Eh?" (Pajou)

Entonces miró la katana que sobresalía de su pecho.

"Incluso en el momento de la evasión no debes quitar tus ojos del oponente." (Hifumi)

Ah, este es el lugar donde moriré, cuando Pajou pensó eso, sus sentimientos se calmaron misteriosamente.

"Ime... raria... sa, ma.…" (Pajou)

Al ser separada de la katana cuando Hifumi saco la hoja, sólo una sola línea de lágrimas se podía ver en la cara de Pajou.
Deshaciéndose de la sangre con un papel, Hifumi devolvió la katana a su vaina mientras le rompía el cuello.

"Ella tenía una espléndida columna vertebral para morir permaneciendo así. Bueno, voy a ver la situación allá." (Hifumi)

Hifumi se dirigió hacia la habitación donde estaba Origa.



Anterior    | Indice |    Siguiente


[1] Nota Errdex: Según lo que dicen debe tratarse del tsubute que Hifumi lanzo esa noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Escribe tu opinion, sugerencia o queja del contenido para ayudarme a mejorar en las proximas publicaciones.