martes, 4 de abril de 2017

Summoned Slaughterer. Capítulo 29


Autor: Ido Masayoshi
Traductor ingles: Infinite Novels Translation
Traductor español: Errdex - HunterStars Translation


Allí va ella

Hifumi ocupó las ciudades y pueblos cerca de la frontera de Orsongrande - Aroseru uno por uno.

Básicamente, la razón por la que capturaron Aroseru, así como lo hicieron fue sólo para que los soldados ganaran experiencia. En los otros casos, sólo se infiltro un pequeño número de personas, apoderándose del lugar o matando a los representantes. Los lugares que parecían poder ofrecer cierta resistencia fueron identificados y suprimidos. El único asunto en el que Hifumi actuaba personalmente era con respecto a los gremios, donde cada uno de los maestros de los gremios le juró lealtad.

Después de matar a muchos de los soldados y aventureros de Vichy, el equipo de Hifumi también tuvo algunas bajas, pero la diferencia era abrumadora. Sus incursiones se realizaron de tal manera que la mayoría de la población no notó nada. Pero incluso si lo hacían, lo único que cambió fue el nombre del gobernador.

Excepto por los que se resistieron, los demás fueron dejados vivir. También se dio a conocer que el único cambio en la administración seria que Hifumi ahora era el jefe. Excepto que, en realidad no hubo cambios, así que nada se salió de las manos. En este momento simplemente no había tiempo suficiente para realizar una completa reestructuración del sistema administrativo.
Excepto por poner a los espías y enlaces del gobierno central en arresto domiciliario, Hifumi realmente no tomó ninguna acción hacia ellos. Con el tiempo, ellos debían divulgar el estado de las cosas dentro de su área de control.
Mientras tanto, tres Ciudades-estados y diez de los pueblos circundantes fueron puestos bajo su control.
En cada una de las ciudades, las partes opositoras fueron generalmente asesinadas, y el paso a través de las puertas de la ciudad estaba restringido. Los soldados que quedaron atrás fueron el mínimo necesario para mantener esas restricciones, por lo que en los pueblos había tan sólo tres de ellos.

"Ya es hora. Pajou según el plan, después de ocupar esta área, estableceremos una nueva frontera nacional. Deberías enviar a los soldados de Orsongrande para que la defiendan."

Hifumi señaló con el dedo el mapa que tomaron de la mansión del representante de Aroseru.
El lugar que señaló era sólo una pequeña ciudad llamada Ródano, pero para llegar a una de las principales ciudades de Vichy, tendrían que pasar por allí. Si pudieran establecer un bloqueo aquí, una de las cinco ciudades más importantes de Vichy sería cortada.

"Entendido."

Hasta ahora, cuando la ciudad que buscaban estaba justo enfrente, Pajou había estado siguiendo las órdenes de Hifumi.

Mirando el tamaño del territorio conquistado, las ganancias militares obtenidas no tenían precedentes en la historia de Orsongrande. Además, al ocupar estas ciudades y aldeas de forma relativamente intacta, los ingresos fiscales apenas se reducirían.
Pero para los caballeros, era la primera vez que lo hacían de esa manera, Pajou no pensaba que los nobles pudieran aceptarlo. Si el líder de la campaña no fuera Hifumi, sino alguien más, habría sido reemplazado hace mucho tiempo.

"Bueno, supongo que tendré una «Conversación» con ellos en Ródano."

Mientras miraba a Hifumi montado en su caballo y saliendo solo hacia la carretera, dejando atrás a las tropas, Pajou estaba pensando en el futuro de Orsongrande.

Imeraria-sama probablemente no tenga la intención de invadir a otros países. Si ese es el caso y Vichy quiere iniciar negociaciones con nosotros, y le ofrece una disculpa a Orsongrande, todo debería concluir allí, pero...



¿Estaría Hifumi de acuerdo en detenerse en este punto?
¿Escucharía la opinión de alguien y cambiaría su forma de pensar?

...... Al final, ¿Todo terminaría con Vichy como la única víctima?

Pajou miró a las tropas que participaban en la campaña.

Todos mostraban signos de fatiga. Hasta ahora ellos no tenían ninguna experiencia con estos métodos, estaban realizando invasiones silenciosas, y participando en matanzas unilaterales. Claro, tenían signos de agotamiento físico, pero lo que realmente los había agotado era el repetido asesinato de enemigos, entre ellos había muchos que ni siquiera pudieron resistirse.

Estaban concentrándose principalmente en realizar redadas nocturnas y ataques sorpresa. Aunque eran operaciones en las que la población no se lastimaba, al final su propósito seguía siendo matar a otros.

Al exponer a los caballeros y soldados de Orsongrande a esto en tal medida, ¿Qué pasaría con ellos?

Si esto no se detiene pronto, quizá Orsongrande se desmorone desde dentro.

Origa no podía entender las verdaderas intenciones de Hifumi, pero no expresaba ninguna opinión hacia él. Alyssa tampoco lo entendía, pero decidió seguir sus órdenes.

Tal vez ella si este pensando en detener a Hifumi...

Pajou estaba observando a Kasha que está en las cercanías ordenando la primera unidad, preparándose para el próximo asalto. Entre los seguidores de Hifumi que participaban en las campañas, Kasha era la única que mostraba expresiones incómodas la mayoría de las veces.

"Lo siento, ¿Tienes tiempo?"

Cuando Kasha parecía estar libre por un rato, Pajou le hablo en voz baja.




Hifumi frunció el ceño.

El olor a sangre fluía en el viento. La entrada de la ciudad estaba a la vista, pero todavía no había presencia de gente.

"¿De qué se trata todo esto...?"

Acelerando el caballo, Hifumi sujeto firmemente su katana fija en su cintura. Su mano izquierda estaba sobre la vaina, haciéndolo capaz de sacarla en cualquier momento.

Erguida firmemente alrededor de la ciudad, una extraña pared de barro que cubría la entrada entro en su visión.

Se acercó con cuidado, y confirmó que realmente un muro de barro tan duro como la roca estaba cubriendo completamente la entrada de la ciudad. Asegurándose de que no había nadie por allí, sacudió su katana, destruyendo la pared.

Un hedor de sangre y decadencia (De ruina-destrucción) se sintió en el momento en que se despejó la entrada.

"Así que fueron completamente aniquilados."

Mirando los alrededores del interior de la ciudad, cuerpos descompuestos estaban esparcidos por todo el lugar, no había seres vivos que encontrar. Ni siquiera gatos o perros. Ya sea en las tiendas, en las posadas, o incluso en las casas comunes, se podía encontrar sangre y cadáveres en todas partes.

Hifumi tenía una sensación de incomodidad. Él juzgó que habían muerto hace aproximadamente unas horas o un día, pero varios de los cadáveres estaban extremadamente descompuestos.

"¿Una enfermedad?... No, eso no parece ser el caso."

Había varios cuerpos que no se habían descompuesto aún, al parecer habían muerto debido a la pérdida de sangre por las heridas en sus cuellos y varios otros lugares. Pero estos cadáveres también parecían sospechosos. Sus dedos y uñas parecían demasiado limpios. Evidentemente, debieron haber sido «Asesinados», pero no había indicios de resistencia, y sus rostros no estaban deformados por el horror o el dolor. Eran completamente inexpresivos.

No entendía las circunstancias de la muerte de los cuerpos descompuestos, pero había numerosos casos en que los cadáveres tenían las manos sujetadas en sus gargantas y que apuñalaban su propio pecho.

Lo más probable es que algo les impidiera respirar y, como resultado, terminaron muriendo.

Hifumi retiró violentamente su katana. Mientras el estómago de uno de los cuerpos descompuesto se abría, algo de gas emergió, y el contenido salió a chorros con un sonido salpicante.

"Los intestinos también están muy descompuestos, pero parece que lo que hay dentro del estómago está bien."

Hifumi adivinó que, por alguna razón, todos empezaron a descomponerse rápidamente al mismo tiempo, pero entonces captó una rápida mirada de algo a través de las ropas desgarradas de uno de los cuerpos.

"¿No es esta la misma herramienta mágica que llevaba el tipo que parecía Gorila?"

¿Eso no indicaría que este incidente fue organizado por órdenes de Horant?

"... Por el momento, no podemos usar la ciudad a menos que limpiemos".

Al no poder deducir nada más, Hifumi dejó escapar un suspiro y regresó al lugar donde estaban las fuerzas de la campaña.

Cuando los soldados vieron por primera vez la ciudad con los cadáveres extendidos por todas partes, quedaron sin habla.

¿Lo ha llevado tan lejos? Sus miradas parecían tratar de transmitir eso, mientras se concentraban en Hifumi.

"En ese corto período de tiempo, ¿Mató a tantos?", Murmuró alguien.

Para evitar que las enfermedades se contagiasen, Hifumi les ordeno que eliminaran los cadáveres quemándolos y luego enterraran los huesos

"¿Qué ha ocurrido aquí?"

Después de examinar el entorno, Origa le preguntó a Hifumi.

"Ni idea. Aquellos tipos llevaban esa herramienta mágica de fortalecimiento corporal que encontramos antes. Quizás las pusieron para ser utilizados por alguien. Los otros no tenían expresiones faciales, por lo que parece ser el mismo tipo de herramienta mágica que usaban los soldados de Aroseru. Los bajos niveles de resistencia indican que ésta debería ser una versión reforzada"

Hifumi ya había visto el fortalecimiento de la herramienta mágica varias veces, pero esta vez había notado algunas cosas que no había visto en Aroseru.

Se giró hacia Pajou, que estaba a poca distancia de él.

"Pajou. Los soldados de Aroseru estaban utilizando algún tipo de herramienta mágica por órdenes de su gobierno, ¿Sabes qué tipo de herramienta era?"

"No. No creo que estuvieran usando la misma herramienta mágica..."

"Pero cuando te enteraste de eso en Aroseru, ¿No crees que... Hmm?

"¿Hay algo mal?"

"Siento un olor extraño."

Hifumi se giró y caminó hacia uno de los pozos de la ciudad. Origa y los demás lo siguieron, Hifumi observo el pozo y lo olisqueó[1] para comprobar el olor. Este era un olor ácido que hacía que le ardieran ligeramente los ojos.

Hifumi tiro de la cuerda que sostenía el cubo y saco un poco de agua, no había nada malo con el color de la misma, pero esta sin duda era la fuente de ese olor.

"...... ¿Hay herramientas mágicas que muestren algún efecto al beberlas, por ejemplo?"

"No he visto una yo misma, pero he oído a otros hablar de algunas existentes. ¿Qué piensa al respecto?"

"Por ejemplo, supongamos que tenemos una herramienta mágica que crea una sustancia que se propaga por todo el cuerpo. Si esa sustancia pudiera disolverse en el agua, ¿Qué pasaría cuando la bebieras?"


"No sé si se podría obtener el mismo resultado o no, pero..."

"Es por eso que necesitaban experimentar con ella, ¿Verdad?"

Tanto Origa como Pajou se quedaron en silencio.

Destruir una ciudad sólo por ese propósito. Ese tipo de pensamiento trastornado las hizo temblar de manera diferente a cuando están frente a Hifumi.

"Probablemente sea el mismo tipo de fortalecimiento que el que proporcionaba la herramienta mágica que usaban los guardias fronterizos. Las que rompimos. Parece que después de experimentar en todo el lugar, se fueron a otra parte."

Posiblemente a causa de Beirevura, pensó Hifumi, pero no tenía pruebas para afirmar que realmente ese era el caso.

"Díganle a todos que no usen el agua del pozo. También, envíen a alguien de la tercera unidad para asegurarse de que el agua del río cercano es segura. Pajou, envía un informe a Orsongrande. No me importa si usas a uno de mis soldados para hacer eso."

Si después de que el mensajero entregue el informe, todos los oídos se vuelven inexpresivos, no será una cuestión de risa, Hifumi suspiró.




Permaneciendo en Ródano durante tres días, los preparativos para fortificar la nueva frontera nacional continuaron.

La entrada de la ciudad en el lado de Vichy cambió ligeramente. Ahora en el interior de la puerta había una sala de guardia preparada. Los guardias que tenían experiencia previa en custodiar una frontera fueron puestos a cargo de los puestos principales.

Además, la segunda unidad hizo un foso[2] simple en el lado de Vichy. Para rodearlo a caballo, tendrían que tomar un largo desvío.

"Ya es hora. Alyssa, ya que hemos establecido la nueva frontera nacional, que la tercera unidad transmita a las tropas en las ciudades y pueblos ocupados que ahora pueden liberar la restricción de entrar y salir de las ciudades."

"¡Entendido!"

"Pajou, has los preparativos para recibir a las tropas de Orsongrande que serán asignadas aquí. Hay un montón de casas desocupadas, por lo que tomar algunas para utilizarlas de posada debe ser suficiente. Nadie tiene quejas, ¿Verdad?"

"Entendido."

"La segunda unidad continuara las investigaciones dentro de la ciudad. Si hay supervivientes, tómenlos bajo custodia."

"Lo haremos."

"¿Y la primera unidad?"

"Por ahora, deberían acostumbrarse a defender la frontera."

Después de dar todas las órdenes, Hifumi se sintió desgastado y les dijo a los otros que tendría que descansar por un rato, por lo cual se dirigió hacia una posada adecuada.

"Con esto hemos terminado con el primer paso, ¿no?"

Kasha murmuró, estirando su espalda.

"Sí. Pero todavía no hemos logrado nuestro propio objetivo, ¿Verdad?"

Sólo después de tratar con Beirevura habremos obtenido nuestra venganza, mencionó Origa. Era algo que las dos ya habían hablado muchas veces.

"Sobre eso…"

Kasha puso su dedo índice en su mejilla y dijo en voz baja, sin cruzar la mirada con Origa.

"Ya hemos sido liberadas, y si continuamos así, no sé cuántas personas más tendremos que matar antes de llegar a Beirevura ... Pienso que ya es hora de que regresemos a nuestras profesiones primarias..."

Por cada palabra que Kasha dijo, la mirada de Origa se volvió más severa.

"¡Volveré con el resto de la unidad!"

Al no ser capaz de resistir el ambiente que se volvía más tenso, Alyssa huyó.

Pajou realmente quería hacerlo también, pero esta era la situación que ella estaba buscando. Pero más que simplemente dejar que suceda, ella tenía que ver por sí misma cómo se desarrollaría, por lo que se quedó a escuchar la conversación.

"Kasha, puedes tener algunos puntos válidos en lo que dices, pero no pensé que fueras tan deshonorable (O malagradecida)."

"Hi-Hifumi nos devolvió nuestra libertad eso es increíble, ¡No estoy diciendo que no lo es! Pero somos aventureras, así que originalmente nuestros enemigos son los monstruos. Matar personas es sólo... Sólo creo que está mal."

"Si ese es el caso, puedes regresarte a la capital tu sola. Yo continuare siguiendo a Hifumi."

"Ah."

Después de eso, Origa dio la vuelta y se alejó rápidamente.

Kasha extendió la mano derecha para intentar detenerla, pero no logro agarrar nada más que aire.

"Lo siento. Te hice hacer algo desagradable."

"Está bien. No estamos en condiciones de comandar soldados en primer lugar. Origa en algún momento también llegará a entender eso. Estoy agradecida con Hifumi, pero eso no es razón suficiente para hacer esto por un largo período de tiempo... Y honestamente, por su propio bien, Origa necesita darse cuenta de que Hifumi no es una persona con la que es bueno estar siempre cerca."

"Sí, también te entiendo."



"Sí, también te entiendo."

Si Hifumi se diera cuenta del objetivo de Pajou, ¿Cómo reaccionaría? Es una persona que no se preocupa por los demás, así que tal vez no diría nada si un compañero decide irse. Pero, ¿Qué pasaría si hicieran algo que Hifumi considerara traición o hostilidad?

Tal vez no pueda regresar a su país, o tal vez sería asesinada. Pero incluso entonces, Pajou estaba decidida a debilitar el grupo de Hifumi. Se había convertido en un héroe, y trajo triunfo y beneficios a Orsongrande. Pero lo que han conseguido hasta ahora es suficiente. No necesitan más.

Esto es por el egoísmo de esos nobles, pero si vas a odiar a alguien, por favor, sólo ódiame a mí.

Caminando de regreso hacia los alojamientos designados, Pajou ahora había decidido algo que no reportaría a la princesa.


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[1] Nota Errdex: Olfatear ligeramente.

[2] Nota Errdex: Excavación profunda que rodea una fortaleza.

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